viernes, 17 de febrero de 2017

¿Te crees dueño de tu vida, emociones y eres feliz realmente?

¿Cuánto crees que afecta esto a tus relaciones interpersonal, familiar y afectiva?

Primero que nada, me gustaría hacer una advertencia a ti, si eres nuev@ leyendo este mi blog, si eres del tipo de las personas que cree o piensa profundamente que, solo existe una “solución” para las cosas o que, existen “reglas de oro sin excepción alguna”, que pueden dictarte como pensar o llevar tu vida, si estas acostumbrad@ a que te digan cómo o que pensar en cada momento de tu vida, te comento, este Blog NO es para ti. El objetivo de mis escritos es invitar a quien me lee a formarse un pensamiento CRITICO, y auto reflexivo, para formarse una mejor idea de sí mismo, esto con la intención alcanzar una vida más estable y armoniosa, PERO esto significa que, si eres alguien “fácil de herir”, o de preceptos “tan sólidos” que nadie puede siquiera invitarte a cuestionarte sobre de ellos, difícilmente yo o alguien más podrá ayudarte o “ampliar” tu forma de pensar.

Una vez explicado lo anterior, anticipo que, este será un tema largo, pues, aunque originalmente tenía pensado redactar 3 nuevas entradas de mi blog, tengo la “tendencia” en encontrar la forma en   cómo se relacionan la gran mayoría de las cosas, incluyendo estos temas, por lo que hoy sin más tratare de unificarlos en uno solo.

A lo largo de mi experiencia y platicas con diferentes personas, por tratar de ayudarles o aconsejarles, generalmente llego al punto de preguntarles ¿y tú eres feliz?, a lo que generalmente encuentro un “si” rápido y sin pensar o bien un “claro”, como si fuese una pregunta sencilla o en todo caso “irrelevante” de preguntarles.


Quiero en este punto aclarar, que mis observaciones y escritos se basan en dictar o mencionar los “comportamientos más comunes” es decir, en donde la mayoría encaja, de nuevo, no quiere decir que no existan excepciones, si tú que me lees, u otras personas lo son, es excelente, pero la verdad es que nuestra sociedad, país, y humanidad está marcada por problemas existenciales notorios y comunes, que ocurren frente a nuestros ojos pero poca o casi ninguna gente se dedica, a entender o reflexionar sobre los mismos.

Primero que nada, y a diferencia de los “consejeros mágicos” llámense, adivinos o religiosos, no me gusta caer en el “error” de “ponerle una fórmula” a la felicidad, pues en este punto de mi vida entiendo perfectamente que tanto la felicidad, como el amor, como el concepto de Dios, es algo MUY personal, y por más que se trate de “estandarizar” dependerá, en gran medida en la experiencia y necesidades de cada quien el cómo sea entendido o interpretado. Ahora bien, muy por el contrario, si puedo mencionar que NO es ser feliz y es curioso, como mucha gente cree saberlo, pero vive no siéndolo, pero cada que se lo preguntan contesta si pensar “claro que soy feliz”.

Existe una “tendencia” actual, a hablar de estos temas, Felicidad, Amor, Creencias, pero todas ponerlas en un “pedestal”, en un sitio alejado donde solo mis ideales de perfección los alcanzan, y poco o nulas son las capacidades o los medios que pongo entre ese concepto y yo para hacerlo realmente MIO.
Un ejercicio rápido para corroborar y comenzar a reflexionar sobre esto es: imagínate FELIZ, cual sea la forma en la que te consideres realmente Feliz y que sea innegable o no tuviesen cabida algunos sentimientos negativos, piensa en que ocupas para estar así, que te debiera de “sobrar”, o tener en abundancia para sentirte feliz… ¿Listo?.

Ok analicemos que pueden existir 3 posibles “respuestas” generales a cualquier cosa que hayas pensado aquí:

  1. Si pensaste en “dinero”, “mujeres”, “viajes”, “propiedades”, casas, autos y ropa incluso fama, déjame decirte que, si para ti eso es felicidad, tenemos un serio problema de “programación inducida”, es decir los medios, gente y/o amistades han influido tanto en tu forma de ver la vida, que tienes tan marcado un ESTEREOTIPO, que la gente que posee este tipo de cosas es feliz, porque es la imagen que ten han trasmitido por muchos medios.

El punto aquí es si realmente esto es garantía de la felicidad, ¿por qué tantos famosos, o ricos, han tenido problemas de drogas, depresión, divorcios, o se han suicidado?
2. Tal vez pensaste que, es hacer lo que estás haciendo, viviendo en la casa que está viviendo y sin ansiar tanto algo más, viviendo tus días como lo has hecho hasta hoy, y si es así, y estas seguro, felicidades muy probablemente seas alguien auténticamente feliz, pero… te invito a seguir leyendo para que corrobores que tanto es cierta o no esta afirmación.

3.  La tercera opción, y que tiene mucho que ver con la primera, quizá alguien más “sensato” se imaginó, viviendo en otra casa, estando en otro trabajo, estudiando otra cosa, con un/a novia mas guap@, con otra persona en una relación, con más tiempo libre, con ganas de aprender o experimentar nuevas cosas. Si es así no cabe duda que no eres feliz.

Me gustaría marcar en este punto una invitación a “reflexionar”, en lo que a mí me gusta llamar el “pensamiento colectivo” de la sociedad, y esto es, alcanzar a apreciar a la  o las formas de pensar “comunes” de la gente y sociedad en general, como si fuese un “ente” en el cual si alguien o algo no “encaja” con esa forma de pensar, es “satanizado”, “señalado” y presionado dejando caer en él o ella toda la critica a tal grado, que muchos entran en “crisis existenciales” solo por “no agradar a la mayoría”.

Lo anterior lo menciono por que todo mundo ve “perfectamente” el hecho de que alguien quiera ser FELIZ, pero si alguna persona con “capacidad para más”, le gusta un empleo, que no es “al máximo de sus capacidades” se le tacha de “conformista” y se le ataca al grado que se le transmiten ideas y emociones negativas.

Esto no es más que un ejemplo que hoy mismo, platicaba con mis alumnos, y les decía (solo por mencionar un ejemplo y sin la intención de que alguien se sienta ofendido), imaginemos que alguien se dedica a chofer o taxista, y descubre que es su vocación, algo que realmente disfruta y le gusta hacer, no obstante de tener la capacidad para estudiar ingeniería, o cualquier otra licenciatura, cosa de la que él está consiente pero eligió y le agrada su vocación, mi pregunta para mis alumnos fue ¿está mal lo que hace esta persona? ¿es alguien conformista entonces?, para mi agrado todos o la gran mayoría respondió que no, y así es, de aquí lo que mencionaba al inicio, el concepto de que la felicidad para cada uno es distinta, agregando a lo que quiero llegar en este punto, para muchos es fácil “criticar”, o “intoxicar” mejor dicho, el estilo de vivir y sentir de las personas, por no “cumplir” con el estereotipo de cómo deben de ser las cosas con el que fueron “programados”.


Cuando pienso en esta situación, me viene a la mente un pequeño cuento o parábola que leí de niño.



El cual hablaba de un pequeño pájaro en una jaula, la cual estaba en una ventana, los demás pájaros se posaban en un árbol cerca de esta ventana y cantaban de alegría, por el cálido sol y el agradable clima que incurría en esa época del año en ese lugar. El pájaro en la jaula también cantaba, pero el cantaba en “son de burla”, riéndose y mofándose de los pájaros en el árbol, pues decía “pobres tontos, canten ahora pero ya vendrá el invierno, en ese entonces yo estaré en una casa cálida y ustedes muriendo de hambre, no necesito estar afuera, pues aquí tengo mi comida y todo lo que necesito a diario”. Los pájaros en el árbol solo lo ignoraban y seguían cantando. Sin embargo, cada noche dentro de si el pájaro en la jaula, se sentía triste y vacío, en realidad anhelaba salir, pero luchaba por “conversarse” a si mismo que lo mejor era estar ahí dentro. Una buena noche llego el invierno, pero ese mismo día su dueña, ya entrada en años se sintió mal y tuvo que ser llevada al hospital, por desgracia para aquel pájaro la jaula quedo con la ventana abierta, y aquel pajarillo murió congelado esa misma noche.

Si nos ponemos a reflexionar en esto, podemos intuir a que a diferencia de aquel pájaro, nosotros somos capaces de tomar las riendas de nuestro propio destino y ambiciones, por otra parte, también nos damos cuenta que, las personas que jamás se han sentido “dueñas” de esto, trataran de desanimarnos en ser diferentes, siempre les parecerá ilógico y absurdo el que peleemos por nuestra individualidad, y el hecho de que seamos felices bajo las condiciones que nosotros consideramos serlo, aunque no les agraden.

Para terminar este primer tema, quiero hacer hincapié que el ser feliz no quiere decir que “no aspires” o quieras nada más, pero si quiere decir que, si estas en este momento pensando en que te gustaría estar en otro lado, cada mañana te levantas y vas a un lugar que preferirías no ir, y cada que quieres hacer algo alguien te lo impide entonces definitivamente necesitas cambios en tu vida, pues no eres realmente feliz.


Es cierto, que no solo deben existir cosas “malas” en una vida para decir que eres o no feliz, pues bien puede haber cosas que te hagan “volver a sentirte bien” o “alegre” en ese momento,  para esto me gustaría invitarlos a pensar que tan “común” te parece “cambiar de ánimo” si en el mismo día en que estuviste a “carcajada abierta” o con una hilarante risa, ese mismo día te puedes enojar como solo tú sabes enojarte, al grado que te duela la cabeza o te duela el estómago, o ese mismo día llorar al grado de acordarte de lo que te paso hace años con tus ex, familia o amistades.

Y si bien es cierto, que esto puede ocurrirle a cualquier persona alguna vez en su vida, quiero hacer hincapié en las personas que basan su VIDA en tener estos EXTREMOS, muy seguido, y no, no precisamente tiene que ser el mismo día, puede ser al día siguiente o cada tercer día, de un día en que todo es alegría y bromas con todo mundo, al día siguiente odiar, maldecir y no querer ver a nadie, sin una razón aparente o al menos de peso.

Para empezar y quienes no lo sepan, los estados de ánimo “extremos”, segregan una gran variedad de sustancias tanto benéficas como nocivas en nuestro cuerpo, esto afecta nuestra salud física, de lo anterior hay un gran número de nuevas investigaciones que tratan de arrojar luz y cuantificar como afectan esos “arranques” de odio, o de “alegría efímera” al organismo, razón demás por lo que soy de la firme idea de que el equilibrio es lo más sano en este aspecto.

Para quienes gusten leer un poco más del tema les dejo el siguiente enlace:


Ahora bien, no quiero se me mal entienda, no quiere decir que nunca te puedas enojar o nunca puedas demostrar felicidad al grado de ahogarte de la risa, me refiero más bien a que la gente que vive así, está constantemente afectada y controlada, por su ENTORNO, ya sean sus relaciones o interacciones con sus seres cercanos, ya que carecen del control o equilibrio para “anteponer” una “resistencia” a sentirse de una manera que ellos NO ELIJAN.

Esto se debe a que muchos “visualizan” la idea de “felicidad” o “amor” como algo “externo”, algo que tiene que “llegar” de “fuera de mi”, de alguien más, de cosas que “algún día tendré”, cuando en realidad la esencia de estas 2 cosas parten de uno.
Ser consciente de esto, nos da una mayor probabilidad de alcanzar un equilibrio emocional, y como dije anteriormente, el poder detectar cuando alguien o algo quiera afecta de manera negativa nuestra vida, poder poner algún tipo de “resistencia” a que nos afecte, y no vivir siendo “producto” de lo que los demás “me hacen sentir”, de aquí el título de si eres dueño realmente de tu vida y tus emociones.



Lo que puedo anticiparte, es que entre más llegues a tener este “dominio” de tus emociones, a la larga, cuando demuestres algún estado de ánimo como los anteriores dichos, serán más “sinceros” y provendrán realmente de lo que sientes, y de nuevo, no de lo que te hizo sentir alguien más.

Llegado a este punto de aquí mi último tema de esta entrada.

¿Cómo afecta todo esto a una relación? Si bien, algo que hay que tomar en cuenta y ser consientes es que los estados de ánimo generalmente es algo muy “contagioso”, es decir si estas “forzad@” a convivir con alguien que su estado de ánimo es “negativo”, muy probablemente y si no a corto al menos a mediano plazo te verás afectad@ con su negatividad.

Es cierto, que puede ocurrir al revés, que alguien muy alegre te contagie, pero por desgracia para la “naturaleza” humana, los sentimientos negativos son los que generalmente se “imponen” más a la larga, de ahí la importancia de entender esto y procurar ser felices cada uno en una relación, para tratar de impedir lo anterior. 

Ahora bien, te invito a hacer el siguiente ejercicio: piensa en alguien cerrando los ojos, aunque sea por 30 segundos, y piensa en que sensación o sentimiento te provocaría el verle de repente.

Si lo hiciste correctamente, tendrás frente de ti la sensación “primordial” que esa persona te transmite, puede ser alegría, afecto, enojo o tristeza, pero mejor aún, en este punto puedes entender que la manera o los “mecanismos” que tenemos en nuestra mente para “introducir” la idea o concepto de alguien siempre va a acompañada de un sentimiento. Por tanto, si eres consciente de que sentimientos aportan los que te rodean, o con quien o quienes tienes que convivir a diario, y no son sentimientos “positivos” o agradables, ahora eres consciente de una más de las razones que te impide ser feliz.

Otra cosa es que cabe aclarar en este punto, es que al igual que sucede con muchos sentimientos o estados de ánimo, la persona que es infeliz, a pesar de ser consiente o no, SIEMPRE encontrará la manera de “demostrarlo”, o “dejarlo ver” de nuevo, aunque no lo haga conscientemente, esa “sensación” de infelicidad será “captada” o “sentida” por quienes le rodean de manera que se volverá una especie de “circulo vicioso”, creándose un ambiente “toxico mutuo”.

Llegado a este punto, creo que muchos ya pueden imaginar cómo afecta eso enormemente a las relaciones afectivas, y que los “escapes” como el futbol los fines de semana, o el beber hasta no saber nada, no son más que de nuevo “la búsqueda inconsciente” de estados de ánimo “no controlados” y buscar en medios externos lo que yo siento o soy incapaz de controlar, es decir mis sentimientos y actitudes.


Todas estas son “carencias” que, si bien puede acumularse en una relación afectiva, aunque dure meses o años, a la larga solo van haciendo más “pesada” y difícil de llevar la convivencia e interacción diaria, y que podría evitarse de ser consiente desde un inicio de ello y habiendo echo algo a tiempo antes, que solo “ignorarlo” y “dejarlo pasar”.

Quiero hacer hincapié en una “curiosidad” en cuanto al comportamiento humano en particular, en este punto, y es que todos queríamos o no, “acumulamos” cosas a lo largo de nuestras vidas, y no hablo solo de recuerdos, si no de lo que has venido cosechando a lo largo de tu vida, que sin darte cuenta ha ido influyendo en tu forma de ver y tomar las cosas, incluso en tu estado de ánimo, si ese que la gente ASOCIA contigo y tu personalidad. Hay quienes acumulan tristezas, rencores, o penas, y creo que muchos pueden imaginar en este punto a gente cercana que encaje en uno o todos los anteriores.

Pero también hay gente que acumula alegrías o “simplicidad”, son gente cordial y sencilla, hay quienes se dedican “solo” a acumular dinero, que de nuevo hable de eso al inicio, son gente que en su mayoría (de nuevo, sé que hay excepciones) no les preocupa su entorno, ni gustan de complicarse o reflexionar, y los hay quienes acumulan “experiencia y sabiduría”, estos últimos quienes se dedican a cada experiencia, sea buena o mala, poder “desenmarañarla” a manera que siempre surja algo bueno o provechoso de ella, pero sobre todo tratan de transmitir esto a las demás personas, tratando así de mejorar su entorno.

Y de la misma manera como, muchos podemos entender el acumular “dinero”, si un sujeto A acumula mucho, y resulta que tiene una relación con el sujeto B, que es muy “pobre”, a lo que todo el mundo dirían o se apresuran a “condenar” como “por interés”, en mi opinión personal, mientras no tuviera pruebas para ello, o evidencias claras, si me detendría a pensar que la “peor parte” al menos en el aspecto que hablamos “económico” la llevara el sujeto A, pues por el hecho de haber “producido” o ganado, ese dinero, estar acostumbrado a otro “nivel” de vida, el cual querrá compartir con B, sin embargo como B no está consciente de los medios y la forma para obtenerlo o conservarlo (muy seguramente), es muy probable que haga mal uso de este recurso o bien lo despilfarre.

Este ejemplo de nuevo, lo cite porque es algo que “todo mundo puede entender” sin embargo, a lo que realmente quiero llegar, es que cuando existe una gran diferencia en el “control emocional” y “equilibrio” de una persona, que sin duda alguna le debió de haber costado, sus errores, sus años y experiencias, y de pronto decide tener una relación con alguien que no es ni consiente de lo anterior, que no tiene ningún tipo de control, o le interesa tenerlo. Creo que tu como lector debes de poder imaginar en este punto, los problemas que se suscitarían y las situaciones que harán cada vez más difícil el que haya un entendimiento.


De aquí mi invitación, a todos en general a ser más conscientes y tomar el verdadero de su vida, felicidad y sentimientos, para llevar nuestro día a día primero con uno mismo y después para con quienes nos rodean, de una manera más amena, cordial y feliz.

Gracias por leerme nuevamente y hasta la próxima.



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